El cepillo dental es el
instrumento fundamental para la higiene bucodental, por eso hay que elegir el
cepillo adecuado en función de la edad y las características de la dentadura
según sea para niños o para adultos.
Parte fundamental del cepillo son los filamentos que han ser de dureza suave o media, para limpiar a fondo los dientes sin rayar el esmalte y proporcionar al mismo tiempo un suave masaje a las encías.
Parte fundamental del cepillo son los filamentos que han ser de dureza suave o media, para limpiar a fondo los dientes sin rayar el esmalte y proporcionar al mismo tiempo un suave masaje a las encías.
Actualmente existe en el mercado una gran
diversidad de cepillos dentales.
Todos los
cepillos constan de un mango, y una cabeza donde se insertan las cerdas,
formando penachos. Algunos también tienen un tallo, donde se produce un
estrechamiento del mango.
A continuación se describen las
características que deben tener los cepillos dentales para cumplir bien su
función.
Cabeza
Las cabezas que son pequeñas, planas y rectas,
resultan más cómodas de manejar y pueden llegar con facilidad a los lugares más
recónditos, por lo que están más indicadas que las que son voluminosas.
Cerdas
Un criterio importante a la hora de seleccionar un
cepillo de dientes eficaz es el número y la calidad de las cerdas. Cuantas más
fibras tenga el cabezal, mayor será la superficie limpiadora y mejores
resultados obtendrá el cepillado. En cuanto a su longitud, lo mejor es que las
fibras sean de diferentes alturas porque así se adaptan mejor a la forma de los
dientes, y alcanzan mejor las zonas curvas y los espacios interdentales.
Las cerdas, además, se clasifican en función de su
dureza.
·
Blandas, cuyo diámetro es de 0,17 mm.
·
De dureza media, con un diámetro de
0,30 mm.
·
Duras, cuyo diámetro es ligeramente superior a 0,35 mm.
Las blandas son las menos agresivas para las encías
y el esmalte dental, aunque la vida útil del cepillo es menor.
Estas cerdas deben ser de nylon y con la punta
redondeada, para que no queden aristas en los extremos que podrían producir
heridas en las encías. Es importante cambiar el cepillo dental con una
frecuencia aproximada de dos a tres meses (o antes si se observa deterioro), ya
que la forma de esa punta redondeada y la flexibilidad de las cerdas se va
perdiendo con el desgaste.
Nosotros te recomendamos cepillos de cerdas sintéticas y con un grado de dureza
blando. Ya que los medianos y duros nos llegan a causar abrasiones y retracción
de la encía. Actualmente hay una gran diversidad de cepillos y debemos utilizar
el que más se adapte a nuestras necesidades:
Mango
La forma del mango no influye en la eficacia del
cepillado, pero sí en la comodidad a la hora de cepillar los dientes.
Actualmente muchos cepillos llevan en el mango materiales antideslizantes, y
también su forma está adaptándose para que resulte más cómodo el cepillado y no
se produzcan movimientos bruscos imprevistos.
En el caso de los niños, es mejor que utilicen un
cepillo que tenga un mango grueso.

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